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Sala de Prensa
"Mangoré", semillero de artistas
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20/05/2010

  

    
En el departamento del Alto Paraná hablar de cultura musical es hablar del “Conservatorio de Arte Mangoré”. Esta institución, encargada de difundir las inquietudes artísticas de quienes viven y aman el arte, ha ganado mucha preponderancia a nivel local y nacional, a través de las presentaciones que realizan sus artistas. Con más de 20 años de trayectoria, la Sociedad Cultural Mangoré,  encargada de dinamizar el Conservatorio, cuenta como artífices de la formación musical de cientos de niños, niñas y jóvenes, a los reconocidos maestros Jacinto Matiauda y Justo Pastor Piñánez. La dedicación y la entrega de los mismos, han tenido sus frutos a poco tiempo de su creación, formando así una Embajada Artística en el año 1994. 

   

   

Del Conservatorio de Arte Mangoré han salido músicos que hoy en día pisan con madurez los escenarios de todo el país e, inclusive, de algunos rincones del planeta. La dedicación y el profesionalismo de los profesores en conjunción con la apuesta acertada de la Itaipu Binacional, hicieron que el Paraguay pueda disfrutar de jóvenes sanos y talentosos, ejemplos de la sociedad.

   

Si la música alegra el alma, la Itaipu Binacional y el Conservatorio de Arte Mangoré por medio del Coro, la Orquesta y la Banda, regalan a los amantes de la cultura musical, un pasaporte seguro a la felicidad durante sus presentaciones.  

   

Durante una visita del DIE al Centro Cultural del Área 3, donde funciona el Conservatorio, mantuvimos una amena charla con el director de la Sociedad Cultural Mangoré, Jacinto Matiauda, quien hizo un pequeño relato de los primeros pasos que dieron hasta la consolidación del “rincón del arte musical”.

   

Esta es una actividad cultural destinada principalmente a los jóvenes. Podemos estar orgullosos de decir que –quizás- es la única empresa grande del Paraguay que tiene un departamento de Cultura, como el que tiene la Itaipu Binacional”, expresó Matiauda.

   

El profesor reconoció que el Conservatorio Nacional de Música de Asunción es el número 1 del Paraguay porque tiene más de mil alumnos. Pero, afirmó que muy cerca le sigue el Conservatorio de Arte Mangoré,  con aproximadamente 700 alumnos.

 

       

Indicó que la diferencia está en que Mangoré es administrada en convenio con una de las empresas más grandes del país, la Itaipu Binacional.

   

Es un orgullo para nosotros. No existe una empresa grande, que pueda tener un área de música como el de Itaipu”, aseguró el director.

   
   

Matiauda dijo que lo más extraordinario que están logrando es que del Conservatorio van saliendo profesionales con una alta jerarquía musical.

     

Si nosotros buscamos a toda la gente o a la mayoría de los que están incursionando en el arte ya sea en conjuntos musicales, como vocalistas o instrumentistas, generalmente de alguna u otra manera ha pasado por este lugar”, significó.

   

Manifestó que actualmente en el exterior existen aproximadamente entre 30 0 40 personas que salieron de la institución ya siendo profesionales.

   

Solamente en el exterior, creo que tenemos aproximadamente de 30 a 40 personas que han pasado por esta casa y que están en diferentes países. Hace 15 días atrás recibimos mensajes de ex alumnos que están en Suiza, Alemania y Japón, tres países grandes en donde nuestros alumnos están triunfando musicalmente”, explicó con mucho orgullo.

   

Convenio Conservatorio Mangoré – Itaipu Binacional
El director del Conservatorio de Arte Mangoré, Jacinto Matiauda, señaló que la Itaipu Binacional tiene un convenio firmado con la Sociedad Cultural Mangoré, considerando que la Entidad tiene como figura un conservatorio de arte.

   

Tenemos un convenio que nos compromete atender a jóvenes, de tener todas las modalidades y además de formar una Embajada Artística, que se presenta en toda la República y en el exterior, en representación de la Itaipu Binacional. Esa Embajada Artística lo componen nuestros alumnos que están más adelantados y preparados para representar con dignidad y responsabilidad a la Entidad”, subrayó.

   

Referente a lo que el Alto Paraná puede esperar aún del Conservatorio expresó  que “el Alto Paraná recibió, está recibiendo y va a seguir recibiendo formación, no solamente en  música básica o profesional, de lo que es su arte, sino que una orientación humana y social. Creo que estamos entregando a toda la sociedad jóvenes útiles, que no se encuentran en ningún tipo de vicios y que realmente salen con una capacidad profesional de primer nivel dentro de sus instrumentos”, dijo Matiauda.

   

700 alumnos en distintas modalidades
Por su parte, el profesor Justo Pastor Piñánez, director del Coro Polifónico y miembro a la vez de la Sociedad Cultural Mangoré, manifestó que más 700 alumnos entre niñas, niños y jóvenes, hacen parte del plantel del Conservatorio, distribuidos en las distintas modalidades.

   

Explicó que la mayor parte de los alumnos provienen de familias humildes. Dijo que casi en su totalidad vienen de barrios lejanos a las áreas habitacionales.

  

Ellos no están en condiciones para pagar 150 o 200 mil guaraníes para aprender a cantar o a tocar algún instrumento. Pero aquí gracias a la Itaipu Binacional, están aprendiendo a ser talentosos. Mediante eso sumarán de manera positiva a la sociedad paraguaya en el futuro”, aseguró Piñánez.

 


   

Explicó que la institución funciona como el sistema de becas de la Itaipu, es decir, las clases son totalmente gratuitas. Inclusive los instrumentos que utilizan los alumnos durante las horas de clases, como en las presentaciones que realizan, son proveídos en su totalidad por la Itaipu Binacional.

   

Para quienes deseen formar parte de la institución, Piñánez, dijo que cada año, entre los meses de enero y febrero, realizan cursos de verano y que de ahí salen los que ingresan directamente a las clases. Mientras, los que quedan, van para el “semillero”.

   

Respecto a la edad establecida por la institución para integrar el Conservatorio, el mismo refirió que “para el canto pueden empezar a partir de los cuatro años, basta que tengan predisposición para sentarse, atender y seguir las orientaciones que se les transmite”.

  

  

Hizo la salvedad que, para ejecutar algunos de los instrumentos, no es aconsejable con niños que tengan menos de 10 años, porque son aún muy pequeños, para poder sostener y ejecutarlos correctamente. 

   

Sin embargo, consultado si existe una edad límite para ser alumno, manifestó que no. Aclaró que las puertas de la institución están abiertas para todas las personas que quieran tener una cultura musical intensificada.

   

Logros
Al recordar los logros obtenidos por el Centro Cultural, a través de los años, el profesor Justo Pastor Piñánez,  recordó que son casi incontables. Destacó que representando a la Itaipu Binacional -año tras año- los jóvenes han ganado los mejores festivales nacionales en distintas modalidades como ser: solista de canto, dúo, trío, grupal y coral.

 
   

Dijo que por la institución han pasado personas, que hoy en día son referencia musical del Alto Paraná. Les citó a: Milciades Greco, Magalí Díaz, Sandra Lorena, Gloria Piñánez, Abel y Alberto, entre otros.

   

Recordó que tuvo la dicha de ser homenajeado en los Festivales de Guarambaré e Ypacarai, en muchas ocasiones. Además fue declarado “ciudadano ilustre”, por la Municipalidad de Ciudad del Este, en reconocimiento al trabajo que realiza con los niños y jóvenes de la región.

   

Piñánez explicó que con los más destacados del Coro Polifónico, la Orquesta de Cámara y la Banda de Músicos se forma la Embajada Artística. Indicó que la Embajada Artística recorre el país llevando la cultura musical altoparanaense y por supuesto en alto el nombre de la Itaipu Binacional.

   

La Embajada ya ha recorrido el país en toda su extensión. También tuvimos varias actuaciones a nivel internacional. Nos fuimos a Buenos Aires (Argentina), a Sao Paulo (Brasil) y llegamos hasta Cuiabá, Río Grande do Norte (Brasil). A veces tenemos más de 10 actuaciones a la semana y eso es un orgullo para nosotros, a parte de ser una gran responsabilidad.  Es bueno mencionar también que cada año viajamos para cantar el -TE DEUM- en la misa de Acción de Gracias en la Catedral de Asunción a pedido del Monseñor Pastor Cuquejo”, manifestó con orgullo.

   

En otro momento, el profesor Justo Pastor Piñánez, manifestó que también las personas no videntes de la Escuela de Ciegos de Minga Guazú, dependiente de la Asociación  de Ciegos del Paraguay,  forman parte de las clases de vocalización, canto y expresión corporal.

 
   

Justo Pastor Piñánez
El profesor Justo Pastor Piñánez, de destacada trayectoria en el ámbito cultural en la región y en el país, es el director del Coro Polifónico y miembro de la Sociedad Cultural Mangoré.

      

El mismo mencionó que la Sociedad opera mediante el Conservatorio de Arte Musical y dentro de la Sociedad Cultural se tiene relacionamiento o dependencia con la Itaipu Binacional, a través del convenio que había sido firmando en el año 1990.

   

Explicó que todo lo que está en el Conservatorio es de la Itaipu Binacional. “Nosotros solamente trabajamos para el buen funcionamiento de esta institución. Nosotros estamos al servicio. Nos han encargado hacer esta tarea de ayudar a estos chicos y jóvenes de las diferentes comunidades aquí de Ciudad del Este, Presidente Franco, Hernandarias y Minga Guazú”, afirmó.

         

Recordó que “anteriormente trabajaba con un profesor de nombre Agustín Zaracho desde 1976, cuando la Itaipu comenzó a trabajar con los obreros y sus hijos ofreciendo servicios de asistencia social, cultural, médica y de recreación. Luego se fue organizando de manera más coordinada y se quedó este programa”, dijo.

   

Modalidades de los cursos
Desde sus inicios, la Sociedad Cultural Mangoré, se dedicó a la enseñanza de instrumentos de tecla como ser: piano y órgano; de cuerdas como: guitarra, arpa, violines, viola, violonchelos entre otros; de viento, como: trompetas, flautas, saxofón, trombón. Además el instrumento de la voz humana con la vocalización, canto y expresión corporal y también mucha teoría, solfeo y entrenamiento auditivo para la parte académica.

    

Los profesores egresados del Conservatorio salen con títulos oficiales del Ministerio de Educación y Cultura, que inclusive, tienen vigencia en el Mercosur.

   

Días y horarios de clases
Las clases en el Centro Cultural del Área 3, donde funciona el Conservatorio, son divididas. Los días lunes, miércoles y viernes están con las actividades grupales, es decir, Coro, Orquesta y Banda, de 19 a 21 horas. Los martes y jueves se desarrollan las actividades individuales como ser: piano, guitarra, arpa, violines, vocalización y canto, en dos horarios, de 8:00 a 12:00 y 14:00 a 18:00.

 
   

Para facilitar a los alumnos su traslado, la Itaipu pone a disposición de los mismos dos ómnibus, que diariamente les recogen y les acercan hasta la institución.

   

Testimonios 
Durante la visita realizada al Conservatorio, encontramos a un grupo de padres, unos acompañando a sus hijos, otros sin embargo, como alumnos y alumnas del Conservatorio. Algunas madres practicando vocalización y canto y otras, en tanto, observando atentamente las prácticas de sus hijos.

  

   

Aprovechamos para conversar con algunas de ellas como también con algunos de los alumnos presentes para que nos den sus impresiones, en torno al trabajo que realizan los responsables del Centro Cultural.

   

 

La señora Noelia Cicinia Ayala, integrante y madre a la vez de dos hermosas niñas, que también son alumnas del Conservatorio, manifestó que primeramente fue ella la que llegó -por medio de su vecina- para practicar guitarra.

   

Empecé a practicar guitarra desde enero de 2006 y encontré que varios pequeños estaban haciendo algo muy bueno aquí. Enseguida pensé en mis hijas y las traje conmigo. Puedo describir a este lugar como perfecto. Para mí es así, porque uno se siente vivo aquí”, aseguró.


  
   

Un proyecto de Itaipu que ayuda a muchos jóvenes
El joven Fabián Fernández de 16 años, integra esta familia musical desde enero de 2006. Comentó que siempre le ha gustado la música y estando en su colegio tuvo contacto con dos compañeras que estaban participando en el Conservatorio, y a iniciativa de ambas, llegó hasta el lugar para ser parte como cantante.

 


      

Vine a las clases de vocalización y canto. Luego el profesor me invitó a participar en el Coro. Mi objetivo aquí es llegar a ser algún día artista y porqué no, enseñar música para ayudar a solventar los gastos de la Universidad. El Conservatorio significa para mí un lugar de mucha cultura. Es un proyecto de Itaipu que realmente ayuda a muchos jóvenes que en vez que estén por ahí en malas cosas, están aquí puliéndose para ser alguien como músicos y como personas”, acotó.

   

Emocionante
La señora Marcelina Rolón de Romero es mamá de 2 niñas, de 7 y 5 años de edad. Ambas practican vocalización y canto.

    

Ya tuve una experiencia con cuatro varones que hicieron parte de esta gran familia, pero no participé de manera tan activa como estoy haciendo ahora con mis dos nenas. Es muy emocionante ver a mis hijas recibiendo enseñanzas musicales y educativas aquí. Hace poco debutaron en la embajada artística y sinceramente fue muy gratificante”, indicó.

   

Dijo que acompañar a sus hijas implica tiempo y sacrificio. Pero afirma que con toda seguridad vale la pena.

   

A las madres les digo que pueden traer al Conservatorio Mangore a sus hijos, con toda confianza. Aquí no solo se enseña música, sino buenas acciones para la vida”, puntualizó Marcelina.

   

Un segundo hogar
Sirley Giménez de 17 años es estudiante de canto, hace un año. Ella es salmista de la Parroquia Nuestra Señora del Caacupé, del barrio 23 de octubre, de Ciudad del Este. Considera al Conservatorio como su segundo hogar.

   

A pesar de muchos momentos difíciles en las prácticas, para mí esto es lo máximo. Si no vengo es como si fuera que me falta algo, que no estoy completa”.

   

Con referencia a su profesor mencionó que “Piñánez es una persona excelente, que a parte de enseñarme el canto, me enseña cómo llevarme en la vida. Me enseña muchos valores y, a través de esos valores, yo aprendo muchas cosas que me sirven en mi día a día”, señaló.

 

       

Trayectoria y funcionamiento de la Banda de músicos
La profesora Gloria Piñánez, actualmente encargada de la Banda del conservatorio, explicó que la agrupación empezó en el año 1990 con el profesor Justo Pastor Piñánez como director.

     

A partir del año 1995, Gloria integró como alumna tocando el clarinete, cambiando de instrumento cada tres años, pasando así a ejecutar casi todos los instrumentos que integran la Banda.

   

 

A partir del año pasado con mucho gusto estoy a cargo de la Banda. Este grupo había terminado hace dos años. El año pasado retomamos con chicos nuevos. Ahora estamos llegando a 40 integrantes, porque estamos retomando las actividades y muchos jóvenes aún no están enterados”, significó la profesora.

   

En cuanto a las clases prácticas, tienen una duración de dos horas por día, dictadas dos veces por semana. El ensayo se realiza religiosamente todos los sábados en horas de la mañana.


       

El trabajo con la Banda al comienzo es un poco difícil, porque los integrantes tienen que aprender la lectura musical. Una vez que se acostumbran, al entregarles las partituras ya es más fácil”, explicó.

   

Referente al repertorio que utiliza la Banda comentó que cuentan con marchas, himnos de varios países, especialmente el brasileño y el paraguayo, y también temas para las procesiones, músicas religiosas y temas variados nacionales e internacionales.