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En el corazón de Itaipú: inspección en el conducto
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27/03/2009

Quien pasa por la cota 144 y aprecia los 20 conductos forzados en fila, tal vez no imagina lo que pasa arriba o debajo de ellos. Pues del turbión de agua que corre por el conducto, algunas gotas se quedan por el camino. Es trabajo de Operación y del Mantenimiento, cuidar para que esta gotera no se vuelva una cascada.  

 

La 'gotera' se inicia en la llamada junta de expansión del conducto forzado, en la cota 111. Por unir dos secciones del conducto, esta junta, puede presentar pequeñas fugas. Se tolera un caudal de 200 litros por minuto; o casi nada, si se compara al caudal promedio del conducto forzado – 690.000 litros por segundo.

  

Si el agua que sale por la junta pasa de los 200 litros, el personal de la Operación queda en alerta. Con la máquina en funcionamiento, los técnicos hacen la ronda diaria en la cota 111 y, si encuentran algo fuera de lo común, accionan el Mantenimiento, que hace las reparaciones: reapretar los tornillos que aseguran la junta al conducto forzado. Cuando la U07 estaba parada y, después de la inspección de la junta, se encontró todo en orden. No fue necesario hacer el mantenimiento.

 

De blanco y de cinta

 

Según el ingeniero Gabriel Caballero (SMMU.DT), responsable por el área mecánica de la turbina, del regulador de velocidad y de la toma de agua, la junta de expansión une dos tubos que están sometidos a diferentes condiciones de temperatura y presión. En razón de eso, cada sección del tubo se comporta de forma distinta. “Si fuera único, sin la junta de expansión para absorber estas diferencias de tensión, el conducto se deformaría y podría romperse”, explicó.