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Medio Ambiente
Carapá: un refugio con más de 300 especies de animales
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21/07/2017

Ubicado en los distritos de Salto del Guairá y La Paloma, y con una superficie total de 3.250 hectáreas, el Refugio Biológico Carapá, de la ITAIPU Binacional, constituye un ecosistema rico en bosques altos, especies forestales y variada fauna. Forma parte del Sistema de Unidades de Conservación de la Entidad y protege a más de 300 especies de animales, clasificadas en mamíferos, reptiles, aves, anfibios y peces. Además, en breve será denominada reserva natural, pues se aguarda la obtención de la "Certificación de Planes de Manejo de Áreas Silvestres Protegidas".

La riqueza florística de este refugio está compuesta por 88 especies de plantas vasculares y no vasculares. Conserva ecosistemas y hábitats en los que predominan los bosques, campos naturales y variados ambientes acuáticos; su fauna cuenta con formaciones vegetales y condiciones naturales. Uno de los afluentes del río Paraná es el río Carapá.

En los estratos vegetales más bajos se encuentran especies como el Ñangapiry, Guavira, Yvyraporotĩ, Aguai laurel, Kokũ, y densos tacuarales y lianas. El tapiz herbáceo cuenta con una infinidad de gramíneas, helechos y bromelias. Este refugio es el único lugar de distribución de la orquídea: Oncidium flexuosum, según explicaron los empleados del Refugio.

Fauna variada

Hasta la fecha se citan 37 especies de mamíferos, 259 de aves y 11 de reptiles; igualmente, 15 de anfibios y 50 de peces (zona del río Carapá). Entre los mamíferos que resaltan por su abundancia, se encuentran los armadillos, carpinchos, monos, akutíes, cerdos silvestres y zorros.

En cuanto a aves, Carapã alberga a perdices de monte, garzas, cormoranes, aguiluchos, halcones, pavas de monte, palomas, loros, lechuzas, colibríes, tucanes, carpinteros, zorzales, tordos fruteros, y más. También los reptiles como lagartos y caimanes, además de serpientes, forman parte de este refugio con 9 años de vida.

Orígenes

Su nombre proviene del río Carapá, el cual cruza por el refugio. Karapã, en guaraní, significa curvo, doblado, refiriéndose a los meandros del río.

La creación de la reserva fue oficializada por Resolución del Directorio Ejecutivo N° 183/08, de fecha 24/09/08, y desde entonces forma parte del Sistema de Unidades de Conservación de la ITAIPU Binacional.

Los suelos de este refugio son derivados de rocas basálticas, están clasificados como lateríticos y latosoles. Su color es pardo rojizo, y su textura limo-arcillosa, con buena profundidad. Está rodeado de serranías y terrenos con desniveles pronunciados, con floraciones rocosas.

En cuanto al clima, se caracteriza por ser subtropical húmedo, con precipitaciones abundantes. La temperatura media anual es de 22° C.

Área Silvestre Protegida

Según informaron desde el Departamento del Derecho Ambiental, un mes atrás fue aprobada por la Secretaría del Medio Ambiente la justificativa técnica del Refugio Biológico Carapá. Desde ese entonces, se aguarda el decreto del Poder Ejecutivo, mediante el cual se obtendrá la incorporación oficial de esta área protegida al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINASIP).

También fueron presentadas a la SEAM, las actualizaciones de los Planes de Manejo de las 8 unidades de conservación de la ITAIPU, documentos que serán analizados y validados por la autoridad de aplicación, una vez que las reservas estén incorporadas al SINASIP.

Las áreas protegidas de ITAIPU constituyen un patrimonio nacional para la conservación de la biodiversidad de esta región. Estas forman un mosaico de ecosistemas naturales, que actúan como corredores biológicos, facilitando que los animales silvestres transiten libremente a lo largo del área de influencia del embalse.

Las aproximadamente 39 mil hectáreas de áreas protegidas de la ITAIPU, formadas por las reservas y los refugios biológicos, son manejadas y administradas de acuerdo a las directrices de los planes de manejo de la Entidad. Los refugios y las reservas biológicas garantizan el hábitat para las especies de animales silvestres que actualmente están amenazadas de extinción, así como la conservación de la flora nativa de la región.