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Medio Ambiente
ANA adopta Cultivando Agua Buena como referencia
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12/12/2007

El programa Cultivando Agua Buena fue seleccionado por la Agencia Nacional de Aguas (ANA) como uno de los “casos” presentados en el Seminario sobre Gestión integrada de Recursos Hídricos para Periodistas y Asesores, realizado el jueves (6), en Brasilia. La presentación la hizo el director de Coordinación y Medio Ambiente de Itaipú Binacional, Nelton Friedrich. Él atribuyó el éxito que el programa viene alcanzando en los 29 municipios linderos al reconocimiento de las comunidades como principales agentes del cambio.

 

El evento, realizado en el auditorio de la ANA, tuvo como principal objetivo promover más integración entre los profesionales que actúan como asesores de prensa en los órganos gubernamentales de gestión de recursos hídricos (consejos, secretarías, comités y agencias de  aguas) y periodistas que cubren temas ambientales en la prensa local y regional. 

 

“El papel de Itaipú no es hacer. Es participar del hacer,” afirmó. Al explicar las principales concepciones del programa, Friedrich destacó dos aspectos innovadores: el nuevo abordaje conceptual del Cultivando Agua Buena, que actúa en toda la cuenca hidrográfica del Paraná III y al énfasis atribuido a la educación ambiental, dentro y fuera de las escuelas.

 

“Lo que nosotros estamos construyendo, en realidad, es una gran política de educomunicación, activa y reflexiva. El Cultivando Agua Buena no es un simple programa ambiental. Es un espacio de construcción de una nueva ciudadanía, por medio del diálogo y de la participación”, explicó. Enfatizó que la responsabilidad socioambiental está articulada e impregnada en todas las acciones de comunicación de Itaipú.

 

Hablando con mucha exaltación y entusiasmo sobre la movilización desencadenada por el Programa en toda la región, Friedrich defendió el uso de un nuevo método de educación popular, de inspiración Freireana, que el denominó de “eco pedagogía”. Se trata de una propuesta educativa construida a partir de la realidad local, involucrando personas de todas las edades. Su objetivo es inducir prácticas emancipadoras y ambientalmente sustentables por medio de la reflexión.

 

“Necesitamos pensar y actuar simultáneamente. El planeta está tan enfermo que no se puede esperar. La filosofía del programa es actuar localmente, conectando las transformaciones en cada comunidad y en cada microcuenca con el enfrentamiento del desafío del calentamiento global”, detalló Friedrich.

 

Para el director de Itaipú, la fuerza transformadora del Cultivando Agua Buena está en el poder de convencimiento y de la sensibilización, no en el volumen de recursos invertido. “Si usted quiere estropear una buena idea, comience a hablar de dinero”, declaró. Explicó que el Pacto de las Aguas – un compromiso construido de forma participativa y asumido por las comunidades – es el primer paso para el proceso de cambio.

 

Educando a la nueva generación

 

La participación de las comunidades escolares fue destacada como un punto fuerte del programa. La distribución de la cartilla “Mundo Orgánico” para los alumnos de los 29 municipios y el montaje de la pieza teatral “Matita” fueron presentadas como acciones que generan efecto multiplicador, inspirando, por ejemplo, la creación de más de dos mil huertas orgánicas en toda la región.

 

Friedrich resaltó, además, la participación de las cocineras en la  elaboración de recetas culinarias que utilizan la producción orgánica local, asegurando a los alumnos de las escuelas públicas una alimentación más saludable. Gracias al compromiso de las alcaldías de los municipios linderos, los recursos del Programa Nacional de Alimentación Escolar (PNAE) se están utilizando para la adquisición directa de productos orgánicos, generando renta para los agricultores familiares.

 

“El Cultivando Agua Buena articula un amplio conjunto de proyectos y acciones que está produciendo un verdadero cambio cultural en la región. Las personas pasan a relacionarse e interactuar con el medio ambiente de otra forma, buscando un modo de vida sustentable. Los resultados alcanzados son extraordinarios, cuantitativamente como cualitativamente” concluye Friedrich.